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Mesa de trabajo con un cuaderno manuscrito abierto, lupa y libros de estudio junto a una librería antigua

Los fundamentos teóricos

La arquitectura conceptual de una disciplina

La sofrología dispone de una estructura conceptual propia, enunciada por escrito y publicada. Eso es lo que permite que se estudie, se enseñe, se discuta y se ponga a prueba.

La componen una serie de teorías que estudian la consciencia —sus estructuras, sus posibilidades y sus características—, cuatro pilares que sostienen la disciplina, cuatro principios que rigen la práctica y dos leyes que explican por qué el método produce efecto.

Empezamos por la primera de esas teorías, que es la fundacional.

En esta página

La primera teoría · los estados y niveles de la consciencia

La pregunta que se hacía cada día en el servicio de psiquiatría

Es la primera de las teorías con las que la Sofrología Caycediana® estudia la consciencia, y la que inauguró toda la investigación de Caycedo. Por eso se la conoce como la teoría fundacional.

Nació de una pregunta que se hacía cada día en el servicio de psiquiatría: si existe un estado patológico de la consciencia, con el que estaba en contacto de forma permanente, ¿existirá también su opuesto? ¿Un estado que el ser humano pudiera desarrollar?

De esa intuición salió un esquema didáctico que Caycedo llamó las posibilidades existenciales del ser, y que por su forma se conoce como el abanico sofrológico de la consciencia. Representa la consciencia como un sistema dinámico con dos ejes que varían de forma independiente.

Abanico sofrológico de la consciencia: en el eje horizontal, las variaciones cualitativas o estados —consciencia patológica, ordinaria y sofrónica—; en el eje vertical, las variaciones cuantitativas o niveles, de la vigilia al coma, con el nivel de consciencia Isocay señalado entre la vigilia y el sueño
Abanico de las posibilidades existenciales del ser. ©Sofrocay

El eje vertical: los niveles

Los niveles son variaciones cuantitativas de la vigilancia. Oscilan entre la vigilia y el sueño, y todo el mundo los experimenta a diario, de forma natural y cíclica. Caycedo identificó cuatro:

  • la vigilia
  • el nivel de consciencia Isocay, que él postuló entre la vigilia y el sueño
  • el sueño
  • el coma, que no es objeto de estudio de la sofrología

El nivel Isocay es el nivel privilegiado de la investigación sobre uno mismo

Es el espacio donde se entrena la consciencia: facilita poner entre paréntesis el mundo exterior, acceder al mundo interior y movilizar el potencial positivo. Isocay es la abreviatura de Integración del Ser por la Sofrología Caycediana.

El eje horizontal: los estados

Los estados son variaciones cualitativas. No describen cuánta vigilancia hay, sino de qué modo cada persona tiende a vivir su realidad y su existencia. Caycedo postuló tres, y son las tres posibilidades existenciales del ser.

La consciencia ordinaria

Husserl la llamó la consciencia natural. Es el estado en el que las cosas «son como son»: la mirada está teñida de apriorismos, juicios y condicionamientos, y la atención se dirige principalmente al mundo exterior. El mundo interior —el cuerpo, la mente, las emociones— reclama atención solo cuando se manifiesta. Es el campo de estudio de la psicología no clínica.

La consciencia patológica

Una consciencia alterada por la enfermedad. Puede variar en intensidad y en duración, y abarca desde los trastornos de ansiedad hasta la demencia, pasando por la depresión reactiva. Es el campo de estudio de la psiquiatría y de la psicología clínica.

La consciencia sofrónica

Cualitativamente distinta de las otras dos. Mientras la patológica se caracteriza por la desarmonía y la ordinaria por una aproximación apriorística a las cosas, la consciencia sofrónica es fenomenológica y orientada hacia lo positivo y hacia los valores del ser. Es el estado que aparece de forma espontánea y transitoria en momentos de armonía o de entusiasmo creativo, y que la práctica regular del método permite conquistar de forma estable.

Ahí está el objeto de la disciplina, enunciado en 1960 y sin cambios desde entonces: el estudio de la consciencia y la conquista de la consciencia sofrónica.

Las demás teorías de la epistemología sofrológica se estudian en la formación y están publicadas en la Epistemología sofrológica fundamental.

Los cuatro pilares

Lo que hace de la sofrología una disciplina

La teoría describe la consciencia. Los pilares son lo que hace de la sofrología una disciplina y no un conjunto de prácticas.

La epistemología

Los fundamentos teóricos sobre el estudio de la consciencia. Es el conjunto de teorías que explican qué es la consciencia: sus características, su estructura, sus capacidades y posibilidades.

El Método Caycedo

La Relajación Dinámica de Caycedo® en doce grados, orientada al conocimiento propio y al desarrollo de las capacidades y valores personales; las técnicas específicas, de diez a quince minutos, orientadas al entrenamiento de capacidades concretas; y el Entrenamiento Sofrológico Caycediano, que es la adaptación de esas técnicas a la persona que tienes delante, siempre dentro de tu ámbito de competencia.

La semántica sofrológica

Caycedo dotó a la disciplina de una terminología propia desde el principio. Los neologismos pueden parecer herméticos, y no son fortuitos: crean un lenguaje común que permite investigar y publicar sin quedar atrapados en discusiones de vocabulario. Con una regla de uso que forma parte del método: esa terminología se reserva para el intercambio entre colegas y para la investigación; en la práctica con la persona se emplea un lenguaje comprensible para todos.

Las bases jurídicas

La protección internacional de la denominación y de las marcas, y el código deontológico que obliga a quien ejerce. Es un pilar poco habitual en una disciplina psicocorporal, y el que garantiza que quien dice ser sofrólogo caycediano lo sea.

Los cuatro principios

Lo que un sofrólogo tiene presente en cada sesión

Los principios rigen la práctica. Constituyen, junto a las leyes, lo que un sofrólogo tiene presente en cada sesión.

Persona sentada en una silla de madera junto a una ventana, con las dos manos apoyadas sobre el abdomen

Principio 1

El esquema corporal como realidad vivida

El punto de partida es el cuerpo que eres: lo que Merleau-Ponty llamó el cuerpo propio. Toda la práctica se dirige a esa realidad vivida.

Una mujer sentada en una silla de madera, con los ojos cerrados y una sonrisa serena, apoya la mano sobre el pecho junto a una ventana con visillos

Principio 2

La acción positiva

«Una acción positiva dirigida a una parte de la consciencia repercute positivamente en la totalidad del ser», enunciado por Caycedo en 1960. Es un proceso sistémico: activar una capacidad del cuerpo, de la mente, de la afectividad o de la temporalidad afecta al conjunto. Todas las técnicas del método respetan este principio.

Un sofrólogo caycediano conversa con una persona sentada frente a él, en una consulta con luz natural

Principio 3

La realidad objetiva

El principio que funda la postura y la deontología del sofrólogo: acompañas a alguien por un terreno que has recorrido tú mismo, y dentro de la competencia que te da tu formación de origen. De ahí la exigencia de entrenamiento personal regular durante toda la formación y después de ella.

Dos personas practican sentadas en sillas, con los ojos cerrados y las manos sobre los muslos, mientras una sofróloga las acompaña de pie y toma notas

Principio 4

La adaptabilidad

El sofrólogo se adapta a la persona, y no la persona al método. Puedes ser creativo dentro del marco, siempre respetando los otros tres principios, la actitud fenomenológica y tus límites de competencia.

El sofrólogo se adapta a la persona, y no la persona al método.

Las dos leyes fundamentales

Por qué el trabajo produce efecto

Si los principios dicen cómo hay que trabajar, las leyes explican por qué el trabajo produce efecto.

Cinco personas practican sentadas en sillas de madera, en círculo, con los ojos cerrados y las manos apoyadas sobre los muslos, en una sala luminosa con olivos en macetas

La ley de la vivencia frónica

Es el eje del método y lo que lo diferencia de las técnicas de relajación. Es el proceso que se manifiesta en la pausa que se realiza después de la activación propia de cada técnica. Es un acto de consciencia que permite la presencia del cuerpo —o de la estructura activada— en la consciencia. Facilita el conocimiento propio.

Una mujer escribe su fenodescripción en un cuaderno, sentada en una butaca junto a la ventana, después de la práctica

La ley de la repetición vivencial

Una sola vivencia, por intensa que sea, no transforma las estructuras del ser. La vivencia produce cambio si se repite. El proceso avanza en tres etapas: descubrimiento, conquista y transformación.

Esta segunda ley explica la arquitectura completa de la formación: por qué son tres cursos académicos y no un fin de semana, por qué se practica en casa varias veces por semana y por qué se escribe cada vez.

Una sofróloga acompaña de pie a dos personas sentadas con los ojos cerrados, en una sala luminosa

La práctica

Lo que la teoría explica, la práctica lo despierta

Estos fundamentos cobran sentido en la práctica. Los doce grados de la Relajación Dinámica son el recorrido por el que estas teorías dejan de ser una explicación y se convierten en experiencia propia.

Cubierta de Epistemología sofrológica fundamental, de Natalia Caycedo, publicado por Sofrocay

Referencias

  • Caycedo, A. (1969), en Progresos en Sofrología, pp. 39-50, Barcelona: Scientia.
  • Caycedo, A. (1995), Sofrología Caycediana, 3, 11-14.
  • Caycedo, N. (2021). Epistemología sofrológica fundamental. Barcelona: Sofrocay.

Practicar ahora

Un audio guiado de diez minutos, la primera técnica del método.