De un hospital psiquiátrico de Madrid a un método de doce grados
La sofrología nació en 1960, en un servicio de psiquiatría, de la insatisfacción de un médico joven con los tratamientos que tenía que administrar y con el vacío teórico de su formación. Lo que sigue son las etapas de una investigación que duró más de cinco décadas y atravesó tres continentes.
Ocho etapas
Ocho hitos, de Madrid en 1960 a Bellaterra y París en 2024.
Madrid
La fundación de una disciplina
En los siete años de la carrera de Medicina en Madrid, durante los años cincuenta, no se dedicaba una sola hora al estudio de la consciencia. Se dedicaban dos años, a dos horas diarias, a la anatomía sobre cadáver. Aquella desproporción impresionó a un estudiante colombiano llegado a España para dedicarse al estudio de la mente humana: Alfonso Caycedo (1932-2017), después especialista en neurología y psiquiatría.
Como médico interno del Hospital Provincial de Madrid, en el servicio del profesor Juan José López Ibor, le correspondieron las tareas menos deseadas: administrar electrochoques y supervisar los comas insulínicos de pacientes con enfermedad mental grave. De esa práctica nacieron sus dos preguntas: qué es exactamente la consciencia, y qué alternativas podrían ofrecerse a esos pacientes.
En diciembre de 1960, con el apoyo de López Ibor, inauguró el primer Departamento de Sofrología y Medicina Psicosomática. Construyó el término con tres raíces griegas —sos, armonía; phren, consciencia; logos, estudio— y le dio por lema Ut conscientia noscatur, «para que la consciencia sea conocida». Dos decisiones fundacionales explican lo que vino después: se propuso fundar una disciplina científica, con el rango y las exigencias de cualquier otra; y su objeto no sería solo la consciencia enferma —de eso se ocupaba la psiquiatría—, sino la consciencia en todas sus posibilidades.
Kreuzlingen, Suiza
La fenomenología como método
Tenía una pregunta y una disciplina recién fundada, y le faltaba un método para estudiar aquello que se había propuesto estudiar. Por recomendación de López Ibor se formó en Suiza junto al doctor Ludwig Binswanger, padre de la psiquiatría fenomenológica y del análisis existencial.
Allí aprendió el procedimiento que sería el núcleo metodológico de la sofrología: la reducción, poner entre paréntesis las teorías y los prejuicios para acercarse a la experiencia tal como se manifiesta. La fenomenología de Husserl dejó de ser una referencia filosófica y se convirtió en un instrumento clínico. Tenía un límite, sin embargo: permitía observar la consciencia, no entrenarla. Y Caycedo había leído que las tradiciones orientales llevaban siglos desarrollando exactamente eso. Cuando preguntó a Binswanger si aquello tenía rigor o era misticismo, la respuesta fue que valía la pena ir a vivir allí un tiempo, con la fenomenología por instrumento.
India y Japón
El cuerpo como vía de acceso
Caycedo viajó a la India y a Japón para investigar el yoga, el budismo tibetano y el zen. Lo hizo como médico psiquiatra: documentó las prácticas, entrevistó a quienes las enseñaban y observó de forma sistemática sus efectos.
A su regreso retuvo sobre todo una cosa: el conocimiento que esas disciplinas habían acumulado sobre el cuerpo, que en la psiquiatría de la época era el gran ignorado. Descartó los contenidos religiosos y filosóficos con los que se transmitía, y por eso la sofrología es aconfesional desde su origen.
Caycedo con el Dalái Lama, durante el viaje de estudio a Oriente que lo llevó a la India, Dharamsala y Japón.
Barcelona
El primer servicio hospitalario y los primeros grados
De regreso a Europa, Caycedo se instaló en Barcelona, donde fue profesor agregado de psiquiatría de la Facultad de Medicina y creó el primer servicio de sofrología del Hospital Clínico. La disciplina entraba en un hospital universitario seis años después de haber sido fundada.
Allí empezó a construir su método y elaboró los tres primeros grados de la Relajación Dinámica, cuyo objetivo era dar herramientas a los pacientes para que aprendieran a conocer, a través de la vivencia, su cuerpo, su mente y su dimensión afectiva, respectivamente.
Recife y Bogotá
De la terapia a la prevención
En el discurso que pronunció en la Universidad de Recife con motivo de su nombramiento como profesor honoris causa, Caycedo presentó una declaración que amplió el alcance de la disciplina: la sofrología pasaba a dirigirse a cualquier persona que quisiera desarrollar sus capacidades y sus valores, más allá del ámbito del paciente. Es un desplazamiento de fondo, del tratamiento a la prevención, y explica el perfil de quienes la practican hoy en consultas, escuelas, empresas y entidades deportivas.
Poco después regresó a Colombia, su país natal, donde permaneció alrededor de nueve años. Elaboró el cuarto grado de la Relajación Dinámica —el que trabaja los valores personales— y desarrolló la sofrología social; con ocasión del III Congreso Mundial, celebrado en Bogotá en 1982, fundó la Fundación Escuela Internacional de Sofrología.
En agosto de 1982, ante más de mil participantes del III Congreso Mundial celebrado en Bogotá, Caycedo anunció la fundación de la primera Facultad de Sofrología. Nacía con ella una profesión nueva: el sofrólogo social.
Eran cinco años de estudios, con un plan propio y un equipo de formadores de filosofía, psicología, medicina y antropología. Cada día empezaba con una hora de práctica y su fenodescripción. Los tres primeros años eran de formación; los dos últimos, de prácticas en instituciones colombianas, con una memoria final de investigación para obtener el título.
Formación profesional en Bogotá, con motivo del III Congreso Mundial de Sofrología de 1982, en el que Caycedo fundó la Fundación Escuela Internacional de Sofrología.
Principado de Andorra
Los doce grados y la Sofrología Caycediana
De regreso a Europa en 1988, Caycedo se instaló en la alta montaña andorrana. Durante más de dos décadas completó la estructura del método: los ciclos Radical y Existencial, hasta los doce grados repartidos en tres ciclos, y la epistemología que los ordena. Es el período de la formalización: cada grado descrito, cada protocolo documentado, cada itinerario de formación codificado.
En 1990 fundó Sofrocay®, Academia Internacional de Sofrología Caycediana, encargada de velar por la enseñanza fiel del método, federar las escuelas y organizar la formación superior. El término «sofrología» había caído para entonces en el dominio público y designaba prácticas muy diversas: para preservar su método, Caycedo le añadió en 1992 el calificativo caycediana, y desde entonces la Academia es la única entidad autorizada para impartir la formación completa.
Desde 2010
La continuidad del método
En 2010, tras una vida dedicada a la creación y el desarrollo de la sofrología, el profesor Caycedo consideró cumplida su misión y transmitió el relevo a su hija, la Dra. Natalia Caycedo, médica psiquiatra, que le había acompañado durante años en congresos y en la formación de los ciclos superiores.
El profesor Caycedo falleció en 2017.
La Dra. Natalia Caycedo continúa la investigación de la consciencia y amplía la obra en cuatro direcciones: la epistemología y las teorías que explican qué es la consciencia, la metodología del método, las técnicas de la Relajación Dinámica y los programas de profesionalización.
Junto a su equipo ha reorganizado además la transmisión, en torno a una academia en línea que conserva de forma sistemática las fenodescripciones de los alumnos, y ha constituido el Consejo Científico de la Sofrología, con sus dos líneas de trabajo, cuantitativa y cualitativa. En estos años se han publicado varios ensayos en revistas con revisión por pares, sobre ansiedad, insomnio crónico, estrés laboral y dolor crónico.
Bellaterra y París
Dos sedes
El Instituto Caycedo de Bellaterra da a la formación en lengua española y a la investigación una sede propia, en la ciudad donde Caycedo elaboró los primeros grados. El mismo año, el Instituto Caycedo de París nace de la unión de dos escuelas históricas de la capital francesa y agrupa el ámbito francófono. Más de sesenta años después de aquel departamento hospitalario de Madrid, el objeto de estudio sigue siendo el mismo.
La historia continúa
Nota bibliográfica
- Caycedo, N. (2019). Alfonso Caycedo: vida y obra del creador de la sofrología. Barcelona: Sofrocay.
- Caycedo, N. (2021). Epistemología sofrológica fundamental. Barcelona: Sofrocay.
- Caycedo, N. (2024). Ciencia, fenomenología y sofrología. Barcelona: Sofrocay.