Una disciplina exclusivamente psiquiátrica. Aunque la Sofrología nació dentro de la psiquiatría clásica, hoy en día se aplica en diferentes especialidades médicas (medicina interna, ginecología, dermatología, etc.) y en otras ciencias de la salud (fisioterapia, psicología, enfermería, odontología, etc.).
Psicoanálisis. La sofrología estudia la consciencia, no el inconsciente. No utiliza la interpretación como medio diagnóstico o terapéutico sino que deja que el fenómeno vivido por cada persona hable por si mismo según el método fenomenológico de Husserl.
Hipnosis. La hipnosis utiliza técnicas sugestivas en donde el sujeto que las practica
no es consciente de lo que el hipnotizador le sugiere o indica. En Sofrología, el sofrólogo enseña una serie de técnicas para que el sujeto interesado las practique él mismo de forma libre y consciente.
Otra técnica de relajación. En la actualidad existen muchas técnicas de relajación. En general su
objetivo principal es el mismo: la distensión de la persona que las practica. La Sofrología utiliza técnicas de relajación como
medio y no como fin. Su objetivo es la conquista de
una forma de consciencia más positiva, más consciente de sus valores y de los valores de los demás.
Parapsicología. Los métodos sofrológicos no tienen nada que ver con la parapsicología o con disciplinas similares.
Una escuela oriental. Si bien el Dr. Caycedo vivió dos años en oriente con el fin de estudiar los métodos de relajación que se utilizan en el yoga, budismo y el zen, su objetivo era el de aprender técnicas que pudieran ser aplicadas en pacientes psiquiátricos. La filosofía oriental no forma parte de la práctica sofrológica. La sofrología es ante todo una escuela científica,
apolítica y aconfesional.