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  • 3 cursos académicos
  • 49 encuentros en vivo
  • online, con 8 encuentros presenciales
  • convocatoria del 16 de enero de 2027

El programa del Máster

En esta página

El Método Caycedo consta de doce grados que se recorren en orden, cada uno integrando lo aprendido en el anterior. Se agrupan en tres ciclos y se recorren a lo largo de tres cursos académicos.

Los tres ciclos

Un brote germinado, imagen del Ciclo Fundamental

Ciclo Fundamental · grados 1 a 4

Los cuatro primeros grados de la Relajación Dinámica de Caycedo y sus técnicas específicas, con las bases teóricas y prácticas de la disciplina. Quince meses. Concluye con el Certificado del Ciclo Fundamental.

Una fronde de helecho desplegada, imagen del Ciclo Radical

Ciclo Radical · grados 5 a 8

Profundiza en la vivencia de la consciencia: la contemplación interna y la afectividad.

Un árbol de copa amplia, imagen del Ciclo Existencial

Ciclo Existencial · grados 9 a 12

Desarrolla la presencia de los valores existenciales de la persona. Concluye con el título de Máster en Sofrología Caycediana.

Comparativa completa de los tres ciclos del Máster
C. Fundamental C. Radical C. Existencial Máster
Grados 1–4 5–8 9–12 1–12
Duración 15 meses Superior: 11 meses 3 cursos
Encuentros 28 · 116 h 10 · 40 h 11 · 44 h 49 · 200 h
Vídeos 45 · 30 h 13 · 9 h 8 · 7 h 66 · 46 h
Práctica personal 2 h/semana 3,5 h/semana 3,5 h/semana —
Trabajo en grupo Desde el grado 3 Sí Sí —
Formación total 293 h 129 h 140 h 562 h

Los cuatro grados del Ciclo Fundamental avanzan por tres ejes simultáneos: la consciencia psicocorporal, la temporal y la axiológica. Cada grado los recorre a la vez, con un acento distinto.

El Ciclo Fundamental

El recorrido empieza con una fase preparatoria: los fundamentos del método, su historia y sus teorías llave, y la primera vivencia con las técnicas de base.

Primer grado · el cuerpo y el presente

Percibir el propio cuerpo con detalle y orientar esa percepción hacia lo positivo de forma intencional.

Se desarrolla la sensopercepción, la percepción del propio cuerpo en sus tres registros: lo que llega desde fuera, la posición y el movimiento, y lo que ocurre dentro. Y con ella, el anclaje en el presente.

El trabajo no se detiene en percibir. Se orienta hacia la somatización positiva: dirigir la atención hacia la vivencia agradable del cuerpo hasta que deje huella. Es lo contrario de lo que la palabra somatización suele designar, y en eso consiste el entrenamiento: donde el cuerpo aprendió a registrar la tensión, aprende también a registrar la calma.

Más allá de la gestión del estrés, lo que se conquista en este grado es la confianza en el propio cuerpo.

Segundo grado · la mente y el futuro

Reconocer los marcos desde los que se piensa, y aprender a anticipar el futuro de forma realista y proactiva.

Se activa la consciencia mental por tres vías. La primera son los marcos de pensamiento: reconocer los esquemas desde los que se interpreta lo que ocurre, observarlos en lugar de habitarlos sin saberlo. La segunda es la contemplación sensoperceptiva, sostener la atención sin analizar. La tercera es la anticipación: proyectar metas, capacidades y escenarios de vida.

Se trabaja también la acción positiva: lo que se entrena en la práctica se traslada al comportamiento cotidiano. La vivencia se lleva a la vida.

Tercer grado · la afectividad y el pasado

Tomar consciencia de la influencia de la dimensión afectiva en la vida cotidiana. Desarrollar la memoria de vivencias positivas. Empiezan las prácticas en trío.

Cuerpo y mente dejan de trabajarse por separado y se viven como una sola realidad. Sobre esa unión se profundiza en la dimensión afectiva y en la memoria: recuperar el pasado desde lo que tuvo de bueno.

En este grado empieza la práctica en grupo, en tríos, donde cada uno alterna los papeles de conducir, vivir y observar. Es el primer ensayo del papel de sofrólogo.

Cuarto grado · los valores

Los valores propios se activan y se integran pasado, presente y futuro en una vivencia unificada.

Se activan los valores propios de cada persona y se integran pasado, presente y futuro en una vivencia unificada. Los valores no se razonan ni se eligen de una lista: se descubren viviéndolos, y son el camino más directo hacia el sentido.

Es el grado que cierra el ciclo y prepara la evaluación práctica.

Al concluir, el Certificado del Ciclo Fundamental acredita para acompañar a otras personas con estos cuatro grados. Quince meses, 293 horas y 28 encuentros en vivo, ocho de ellos presenciales.

El plan de estudios completo, con las materias teóricas, las técnicas de cada grado y las habilidades profesionales, está en el folleto.

La formación superior

Mujer sentada en una silla, con los ojos cerrados y las manos apoyadas en los muslos, durante la práctica

Ciclo Radical · grados 5 a 8

La mirada da un paso más: de lo que se percibe a quien percibe. Se entrena la contemplación interna y aparecen capacidades que rara vez observamos: la intuición, la confianza, la voz interior, el amor. Responde a una pregunta distinta: quién soy yo.

En el Ciclo Fundamental se aprende a describir lo que se vive sin interpretarlo. En el Radical la mirada da un paso más: de lo que se percibe a quien percibe. Es un cambio de dirección, y la fenomenología lo llama segunda reducción.

Hasta aquí la atención iba hacia el cuerpo, la mente, los recuerdos, los proyectos. Ahora se dirige a la consciencia misma, y se entrena una capacidad que apenas se ejercita en la vida cotidiana: la contemplación interna, sostener la atención en lo que uno es sin ir a buscar nada.

Desde ahí van apareciendo capacidades que solemos dar por supuestas y rara vez observamos: la intuición, la confianza, la voz interior, el amor en sus distintas expresiones. En sofrología no se explican, se viven, y cada una tiene su grado y sus técnicas.

El ciclo acompaña además el estudio del desarrollo evolutivo de la vida y de la persona.

Ciclo Existencial · grados 9 a 12

Lo que se ha desvelado se proyecta a la existencia: hacia la vida cotidiana, las personas con las que se convive, la familia, el trabajo. Se viven cuatro valores —libertad, tiempo, responsabilidad, dignidad— y aparece la pregunta última: cuál es el sentido de mi vida.

Todo el recorrido anterior ha servido para desvelar lo que uno es. En el Ciclo Existencial eso se proyecta hacia fuera: hacia la vida que se tiene, las personas con las que se convive, la familia, el trabajo. La fenomenología lo formula como el paso de la esencia a la existencia.

Se trabajan cuatro valores en su vivencia y no en su definición: la libertad, la existencia en el tiempo, la responsabilidad y la dignidad. Y con ellos, la tridimensionalidad: vivir el pasado, el presente y el futuro como una sola realidad presente, sosteniendo los propios valores en cada una de las tres.

Junto a ello, la formación superior completa la preparación para el ejercicio: estudio de casos clínicos, pedagógicos y preventivos, dinámica de grupos, los programas de acompañamiento a la familia y de envejecimiento activo, y cómo instalarse y desarrollar la actividad profesional.

La formación superior mantiene el mismo formato que el Ciclo Fundamental: encuentros en vivo cada dos semanas, práctica personal diaria, tutor y Academia Online. Cambia el contenido, no el ritmo.

Concluye con el título de Máster en Sofrología Caycediana.

Las 562 horas

Quinientas sesenta y dos horas de formación en tres cursos académicos, de las que 200 son de encuentro en directo con los formadores y el resto de trabajo autónomo acompañado: vídeos formativos, práctica personal diaria, escritura de las vivencias y trabajo en grupo.

Las horas de trabajo autónomo no son una estimación: corresponden al material publicado en la Academia Online y al ritmo de práctica que el programa establece para cada grado.

Sala serena con una silla junto a una mesa baja, preparada para la práctica personal